domingo, 12 de mayo de 2013

Wonderland no es sólo una fantasía



La primera vez que Alicia García San Gabino entró en el taller de Creative Handicrafts, en un suburbio de Mumbai, India, con toda probabilidad exhaló un suspiro de resignación pensando la cantidad de trabajo que se le echaba encima. El taller textil no tenía puertas, los sueldos que cobraban las mujeres eran irrisorios, no tenían pedidos y estaban a punto de echar el cerrojo, pese al esfuerzo que allí había invertido una religiosa española, Isabel Martín.

 
Una de las cosedoras de Creative Handicrafts, el primer paso de Dpd


"Allí fallaba algo", nos cuenta Alicia: "copiaban prendas que procedían de Europa tal cual. Eso no tenía ningún sentido, ¿quién comprará un bolso imitación de Mango, hecho en la India y probablemente con peores acabados?".
Ahora Alicia y su equipo ya no frecuentan este taller, no las necesitan. Tienen trescientas empleadas con sueldos dignos. Rosy, la directora de producción, una mujer de extracción muy humilde y tradicional ha podido cumplir su sueño: comprarse un armario para sus saris de su casa en uno de los suburbios de Mumbai. 


Una de las voluntarias de DpD con una cosedora de Creative Handicrafts




Cada producto que sale de las máquinas de este taller tiene el sello tradicionalmente estampado en tiza, ahora como marca. "El producto es suyo", afirma Alicia, han recuperado sistemas de estampación tradicionales y figuras de papeles pintados antiguos y simbólicos, como el elefante, el urogallo o la serpiente. Todas las prendas hablan de su cultura a través de los colores, los tejidos, los bordados.


Artesanías en República Dominicana

Tejiendo en Burkina Fasso


Para llegar a esta culminación, Diseño para el Desarrollo, la ong de la que es fundadora y presidenta Alicia, ha hecho un largo recorrido desde que puso la primera piedra hasta las bonitas historias que han impulsado hasta hoy. No hay más que entrar en la web para admirarse e impresionarse. Su marco de acción es extenso geográficamente, pero han ido a paso de hormiga constante y concentrando su esfuerzo y trabajo han conseguido consolidar y ayudar a una buena red de talleres textiles en unos cuantos países que ahora producen para clientes europeos. 
La idea es simple: recalan en talleres ya existentes -les vienen a buscar, más que buscarlos ellas-, basados en tradiciones artesanales. No importa que estén alejados de las tendencias, o incluso que cosan productos obsoletos, esa situación se puede revertir. Primero se identifican las fortalezas y debilidades, y a partir de ahí, manos a la obra. Alicia rememora con entusiasmo el proyecto de Juli, en Puno, Perú, en el que el taller textil era sólo una parte de un todo mucho más ambicioso y transformador para mujeres aymara que abarcaba el desarrollo de toda la comunidad. 


Alicia en el curso, con Justina, la presidenta de la comunidad. Perú

Curso de control de calidad con artesanas de la zona norte del Titicaca. Perú.


"No se trata de modificar su actividad, sino de asesorarles y darles herramientas para que puedan adaptarse al cambiante mundo del mercado de la moda". Cursos de marketing, de patronaje, de elaboración de complementos o sobre el servicio post venta y la atención al cliente. Así, diez años, desde que la ong está constituida como tal. 
 "Hay una red de voluntarios, cuando surge un proyecto, lanzo la propuesta: ¿quién puede ir este noviembre a Burkina Fasso?, y quién se lo puede organizar, acude". Unas 25 personas está en esa lista, y los talleres por todo el mundo, de Brasil a Camboya pasando por Guinea Bissau. "A algunos de ellos ya no vamos, no nos necesitan". Ellas - porque en Diseño para el Desarrollo lo femenino es mayoría - a menudo se convierten en parte del equipo de diseñadoras del taller o bien asistentes técnicos. 


Creando la colección 2012-2013 en Burkina Fasso


¿Cómo les cambia la vida a estas mujeres que sus prendas puedan crearse y venderse con pedidos "de verdad"? 
"Les cambia la mentalidad. Que a un suburbio de Mumbai les llegue un pedido de mil faldas...¿te puedes imaginar lo que significa? Se tienen que poner las pilas. De repente necesitan un almacén para dejar tanta ropa, tienen que organizarse, trabajar en equipo, tienen una responsabilidad. Si hace falta, buscan formación, empiezan a crecer. Les transmitimos que el patronaje y la confección tienen que ser impecables, porque si no, se lo van a devolver. Se convierten en profesionales y mejora su autoestima".


Diseños en telar de la colección hogar de Burkina Fasso

Vestido de la colección de Burkina Fasso, diseño del tejido y pieza de DpD



Fundas de iPad en lana de oveja, tejidas a mano procedentes de Perú


El décimo aniversario sirve para dar otro empujón a este equipo que no ha parado, Wonderland nace para echarles una mano. Es la vuelta de tuerca que impulsará Diseño para el Desarrollo: una distribuidora de moda ética, el puente entre los talleres y los compradores. "A veces la comunicación es difícil, así que empezaremos por conectar los talleres con los que hemos trabajado y sus potenciales clientes, pero queremos llegar a más marcas. Hace falta algo así en España". Como a la vez son diseñadoras, pueden ofrecer otros colores, tallajes, tejido. Saben hasta dónde pueden llegar los talleres y cuáles son los límites.
Amortizar la experiencia, de tal manera que puedan conseguir que en estos talleres las mujeres puedan crecer, en el mejor sentido de la palabra. Y sepan que la tierra de las maravillas, existe.
































2 comentarios:

  1. Preciosa la labor de esta ong ofreciendo conocimiento y oportunidades.
    Quiero colaborar!!!
    ^+^

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  2. Sí, realmente hacen un trabajo fantástico. Si contactas con ellos tal vez existe esa oportunidad!

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