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miércoles, 27 de junio de 2012

Sense Nu by Oriol, por fin llega el hombre...




Aunque la colección de Oriol R. García, el diseñador de Sense Nu, rece "El principio de UN fin" es de ley reconocer que lleva un buen rato en esto de la moda, y que empezar, sí, por su cuenta, pero con una mochila de experiencia a sus espaldas. La suficiente para que, cuando te cuenta su proyecto, siempre buscando la innovación, te diga con la mayor naturalidad que no se le ocurre otra manera lógica de producir que así. "Así" quiere decir:  con materiales ecológicos, respetando los derechos laborales de los trabajadores "allá donde estés" y con un sentido de la contención. "Por eso no pienso hacer colecciones cada seis meses, mi ropa está clasificada como ropa de frío, entretiempo y calor". Con espíritu práctico. 




Hecha esta introducción, más impactante todavía es que estemos presentando al diseñador que con toda probabilidad - y si estamos equivocadas, corregidnos - hace ropa masculina y sostenible en nuestro país. Hay otras marcas que tienen prendas masculinas, y otras compañías que trabajan las camisas o las camisetas, pero como colección global y exclusivamente masculina, ahí está Sense Nu by Oriol, que, como él mismo cuenta, es nacido en Barcelona, adoptado por Madrid y fogueado sobre todo en Atenas en cuanto a moda se refiere. Y nos subraya: "Yo no quiero hacer colección de moda, yo hago ropa". 





Le pedimos que nos describa sus creaciones y nos dice: "He cambiado mi orden de prioridades. La ropa tiene que ser cómoda, práctica y proporcionada. Si hay un botón, tiene que servir para algo. Los elementos funcionales dan de sobra para enriquecer el diseño de una prenda. Me gusta la estética, pero si hay un bolsillo, estará a la medida humana, donde llega la mano, y no en cualquier otro sitio". Así que las prendas de Oriol muestran la pasión por el detalle, pero fruto del sentido común, y no del capricho. 





"Me gusta diseñar para hombre porque el reto es llegar al límite de lo que un hombre se pondría, algo que sea especial y atrevido, sin ser extravagante". Pero, insiste, ante todo tiene que estar bien confeccionado: bolsillos reforzados por el interior, por ejemplo, para que duren.






Es interesante su proceso creativo, desde el patronaje, donde busca optimizar a través de unas bases combinables, hasta la autoexigencia de que no haya nada superfluo, empujado por la estética.  Adora el trato directo que tiene con el cliente, "éste interactúa, yo puedo hacer una talla L, pero si el cliente es más grande, le hago una L + 1 cm. Tiene un muestrario pero el stock es mínimo o inexistente, trabaja por encargo."


Fotos: Max Adam. Modelo: Tiago Oliveira


A lo sostenible ha llegado tras investigar, por ejemplo los tejidos: algodón orgánico, lino español tejido aquí, y lana de Portugal. Los botones, de coco, bambú y hueso de melocotón. "Y no uso cremalleras porque son de materiales no reciclables, no tengo necesidad de ellas". Eso sí, lamenta no haber encontrado un fabricante de entretela eco. "Y tengo que encontrar alguien que teja punto en España, tengo que añadir a mi colección jerseis de punto".

Ve el sector en evolución, pero aún queda camino: "las tiendas también tienen que cambiar como están empezando a cambiar diseñadores y productores". Oriol tiene sus propias propuestas al respecto, cargadas de razones y empeño.



Este es Oriol, con ropa propia y mostrando sus bermudas favoritas




sábado, 22 de octubre de 2011

Verding que te quiero Verding

Este nombre, mezcla de español e inglés, responde al origen de esta marca: genuina de la península, pero muy influenciada por lo que sus dos socios vieron y vivieron en Gran Bretaña. Ahí fue donde Yasmin y Albert se convirtieron en consumidores ecológicos, y en Barcelona donde intentaron seguir siéndolo. Como les costaba tanto, se pusieron ellos a crear y a importar lo que querían llevar puesto.




Bienvenidos al Concepto Verding. Este es el nombre de la empresa, pero nos olvidamos de preguntarles la tarde que les visitamos en su tienda real en Bellaterra, una localidad cercana a la ciudad de Barcelona, si el nombre venía de ahí, así que de momento es solo una especulación nuestra.




La tienda se llama Verding on the Street para diferenciarse de su tienda virtual, Verding a secas. Sorprende encontrar en medio de la apacible Bellaterra, muy escasa en comercios, que uno de ello sea "eco". Y "eco" de verdad, Yasmin nos insiste mucho en que cualquier prenda que veamos en su local tiene un sello que certifica que es algodón orgánico de verdad. El problema es que esas prendas apenas existen en España, así que la procedencia es sobre todo inglesa, aunque tienen alguna ropa infantil francesa, como la marca Ethos que también cuelga de sus perchas.


Pero las cosas se complicaron. Podían importar ropa exterior, vender cosmética española, zapatos de aquí o ingleses, pero no encontraban ropa interior a su gusto. Así que se pusieron manos a la obra. Y es tan laborioso fabricarla como conseguir la etiqueta que certifica su procedencia "eco". Los hilos de algodón vienen de Grecia, se teje y se tiñe en Alicante, y acaba confeccionada en Andalucía, o, a partir de ahora, en Barcelona. El resultado es Intim by Verding, una colección funcional, de líneas simples y claras y colores alegres.






La primera marca de ropa interior en España, que nosotras sepamos, con certificado y con todo el seguimiento de su producción y gestión de residuos. Ser pionero es difícil, pero seguro que Yasmin y Albert, que no sólo son productores sino consumidores concienciados, lo van a conseguir, porque el convencimiento les viene de dentro.


                                                                                                                                                   








viernes, 11 de febrero de 2011

Elena García conquista Londres con ecodiseños


Hace ya unos cuantos años que la diseñadora española Elena García trabaja en Londres. Y no es que se haya abierto camino, sino que ha triunfado no sólo creando una ropa exquisita, sino que ha conseguido ponerse en la cabeza del pelotón de las diseñadoras "eco". Nos lo cuenta en esta entrevista que nos ha concedido...Lástima que unas letras impresas no puedan transmitir su calidez y accesibilidad...


Elena García. Foto de Ester Marín

¿Cómo te abriste camino en Londres en el mundo de la moda?
Al terminar la carrera de Diseño Textil para Moda en el London College of Fashion hace cuatro años comencé a diseñar con una amiga, Ilya Fisher. Juntas lanzamos la marca Fisher-García en la que trabajamos dos años. A los seis meses del lanzamiento nos llamaron los de VOGUE UK para sacar una de nuestras faldas. En el 2008 nos descubrió la gran Suzy Menkes, mientras exponíamos la colección en el London Fashion Week. Llevo con mi propia marca dos años y medio.

- ¿Por qué te lanzaste por el camino "eco", que tiene más espinas que flores?

Porque encaja con mi filosofía de vida. Yo me he criado así, mi abuela nos enseñó a no desperdiciar nada. De mi padre aprendí a respetar a los demás y a darles oportunidades a otros, de mi marido aprendí a valorar la ecología. Cuando decidí empezar un negocio de moda sabía que no tenía otra opción.

- Uno de tus puntos fuertes es el uso de técnicas tradicionales: ¿en qué parte del proceso las empleas?
En el acabado. Utilizo técnicas tradicionales de teñido, la ropa se hace primero en blanco con los hilos del color final, luego se tiñe y se le aplican los adornos. Para ello utilizo técnicas de apelmazado de la lana y técnicas indias de appliqué de tejidos, bordados y cortado.





- Tus diseños tienen un aire de otro tiempo...¿a qué lo achacarías, a esas técnicas tradicionales o a tu inspiración?
Lo achaco a mi inspiración. Me encanta la historia y sobre todos los trajes antiguos, las siluetas de otras culturas, otros tiempos.

- Sedas, lanas... ¿todo lo que usas son tejidos nobles?
Sí, tienen un tacto especial y además son biodegradables, ¿qué más se les puede pedir?

- En España es difícil encontrar tejidos "eco", ¿tienes dificultades para encontrarlos en Gran Bretaña?
Sí, aunque cada vez menos, están saliendo muchas agencias de venta de tejidos "eco", y los diseñadores nos ayudamos y hacemos pedidos juntos, lo cual ayuda bastante. Siempre que sale un tejido nuevo que es interesante nos damos un toque.

- Tus diseños no son simples, utilizas bordados, aplicaciones, botonaduras...todavía más difícil a la hora de cumplir requisitos de sostenibilidad...
No me gustan las cremalleras, dificultan la confección y me rompo la cabeza para que la manufactura de las prendas sea lo más simple posible, ropa que cubra varias tallas, sin plásticos ni metales, pero ropa especial, de un tacto increíble y un acabado de primera. La ropa ecológica ya es cara de por sí, yo quiero que mi ropa tenga atractivo para el ecologista y el no ecologista.





- Trabajas con comunidades locales desfavorecidas: Heba Women's Project y Working Chance Community Project ...cuéntanos cómo llegaste hasta ellas
Cuando estaba en Fisher-García nos encargaron que hiciéramos los uniformes para una tienda "eco" enorme en el este de Londres, todo tenía que ser "eco". Cuando fuimos a visitar el lugar donde se iba a ubicar el centro comercial, vimos que las chicas de HEBA estaban al lado, así que fuimos a verlas. A las mujeres de Working Chance las conocí por medio de una amiga, me presentaró a la que dirige la organización y la invité a un pase de moda que estaba organizando. Cada vez que podemos las involucramos en lo que hacemos.

- ¿Con qué filosofía nace Ecoluxe?
EcoLuxe nace de la frustración. Hay muchas marcas que hacen productos de lujo ecológico que no pueden exponer en las ferias de moda, o bien porque cuesta demasiado dinero o porque las salas de muestras no ofrecen el ambiente apropiado para el producto. Stamo (la otra codirectora) y yo decidimos que queríamos organizar un evento dos veces al año en el que diéramos la oportunidad a las pequeñas marcas ecológicas para poder mostras sus productos en un ambiente de lujo, con promoción a cargo de una agencia especializada e implicando a personajes públicos, organizaciones benéficas y grandes corporativas. Miriam González (la esposa del viceprimer ministro) lanzó la primera edición, que tuvo mucho éxito con la prensa. Ahora tenemos al Ministro de Cultura y Negocios, Ed Vaizey.

- ¿En qué fase está ahora? ¿Ya os conocen?
Estamos ultimando detalles para la segunda edición, que tendrá lugar en el hotel ecológico de cinco estrellas One Aldwych, en Covent Garden. Tenemos 25 marcas, el apoyo de la UE, el gobierno local, empresas de la City, gigantes de la cosmética, como Aveda, publicaciones conocidas y el Luxury Channel. Es muchísimo trabajo, pero cuando se le empieza a ver la punta es increíble.

- ¿Se puede ser "eco" y tener éxito en Gran Bretaña?
Creo que sí, pero cuesta el doble de trabajo, todo depende del producto y del mercado, no necesariamente de lo "eco".


Todas las fotos pertenecen a la temporada otoño-invierno 2010-2011

- ¿Se puede hacer ropa "eco" a precios asequibles a todo el mundo?
Depende de lo que se  llame ¨a todo el mundo¨. Las grandes marcas podrían permitirse tener gamas "eco" y mantener los costes bajos y así cambiar la forma de producir las prendas, pero las marcas pequeñas no. Se trata de concienciar al consumidor para que haya tal demanda que un Mango o un Zara no tenga más remedio que examinar el ciclo de  vida de sus prendas y realizar ajustes.  

- ¿Qué ha de suceder para traerte a España? ¿Se pueden comprar tus diseños ahora en alguna tienda española?
Un proyecto interesante para una marca, más prensa, cobertura en los medios de comunicación, que alguien se atreva a apostar por mi silueta.

- ¿No te da miedo que dado el coste final de una prenda, esta solo sea accesible a una reducida clientela ecoelitista?
La persona que se puede permitir comprar Sybilla, Modesto Lomba, Loewe o Agatha Ruiz de la Prada se puede permitir comprar una prenda de Elena Garcia. Mi ropa no es más cara que la ropa de diseño que hay en el mercado. No tengo ningún miedo. Recuerdo que cuando vivía en España ahorraba para comprarme cosas de Gaultier. Pues esto es igual, lo mío es además ecológico, hay que apuntar por el mercado y el mercado va definido por el producto, no por la ecología. A la persona que le gusta Chloe o Kenzo le gusta mi ropa, por ejemplo.

Si queréis conocer más sobre el trabajo de Elena García, echadle un vistazo a su página web.